martes, 15 de julio de 2008

Dios

¿Existes? Pregunté una vez
y él bajó de donde estaba
y se plantó frente a mí
a tener una conversación.

"No", fue lo primero
que me dijo sonriendo
y yo, impactada
susurré en silencio.

"¿A quién adoran?"
"A mi invención"
contestó seguro
como Dios que era.

Reí a carcajadas
y Dios rió conmigo
y me contó de su plan
y de lo que significaba
ser Dios.

Comprendí y abrí los ojos
"No me alabes más, no es a mí"
Me advirtió
y subió de donde bajó
y me dio un cigarro de regalo.

Dios no existe, concluí.
Y me fumé el cigarrillo celestial.
Mañana quedamos de tomarnos unas copas.
Nos juntaremos en el centro,
en el bar de al lado
de donde vive.

2 comentarios:

Edo dijo...

tienes tanta razón!... :)
es como lo que pienso yo, casi lo mismo... bueh, pero quizá acá tomó otro significado... pero es lo que pienso...

cariños Aly

PS: éste comentario se titula: redundando con el edo

Mortrel dijo...

Hola ^^
Me encantó esta poesía, tienes razón en muchas cosas.

Me encantó la parte del cigarro celestial...LOL

Besitos cuñada