miércoles, 29 de julio de 2009

Carya

Ágil guerrera, dulce bebé.
Llantos mimados de noches eternas.
La niña pide atención,
la niña ruega por atención.

Amor en cuatro patas,
cascabel de llamado de alerta.
Ronroneos etéreos,
aroma a nieve y menta.

La beba da besos acuosos,
llenos de lenguas ásperas
y de ojos gigantes.
Manchas de vaca sureña.

La beba mira eternamente
con sus ojos miel cálidos.
Se acomoda en el corazón latente
de quien reconoce como suya.

La beba se duerme
en los brazos de su madre.
La beba suspira tranquila...

..está segura en el verde ser de su madre.



Dedicado a mi beba hermosa, que se coloca celosa del PC ^^

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