Repetí la frase,
cantándola en mi mente.
Me serví aquella comida,
poco convencional
pero posiblemente
la única en aquella semana.
Torta de moka,
amarga, agria, dulce, calmada.
Se parece a mi madre,
se parece a mi hermana,
en realidad,
no se parece a nadie.
Yogurth...de damasco.
Inevitable volver
a los añorados pasos
de la dulce infancia
al sentir el sabor.
Niña por un segundo
al comer tanta golosina
tanto caramelo...
veo la hora y recuerdo
que la niñez se esfumó
con la PSU...
sábado, 26 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario