domingo, 29 de julio de 2007

Apología

Sacié la sed que tenía,
vacié mis venas en ti.
Terminé aquello que nunca empezó
e irónicamente terminé pensando.

Pensé en vuestras palabras,
en los deseos inconclusos
ocultos entre la A y la Z
dentro de comas y puntos.

Me hice adicta a ti y tu ser...
¡¡suave adicción de mi alma!!
Si al menos el Destino hubiese permitido
que fuese adicción de mi cuerpo también.

Entre un "hola" y un "adiós"
visualicé tus ojos por última vez,
corrompí lo más sagrado en mí
y con voz sumisa me entregué a la Vida.

Bello demonio es el amor...
¿cuántas veces te expliqué
la verdad de un demonio?
perdí la cuenta...la perdí...

Y apagando el último cigarrillo
asumí la verdad de eternidades completas,
lejos de mí, de ti, de todos sentí amar...
dos segundos...amar...

¿Valió la pena?
Pensé con el corazón y sentí con la cabeza...
Créeme, Amor Mío...
por ti mi vida completa valió la pena...


Dedicado a ese Lobo solitario, que sin quererlo, aprendió el camino que lleva a mi alma...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vengo de parte del blog El pequeño Dardo y Deik y me topo con la realidad de tus letras saciaron al fin mi sed de literatura. Escribes genial..

Pásate por el Dardo, yo no tengo blog,