viernes, 5 de octubre de 2007

Gabriel

Y no eres más que un fantasma
ilusión lejana, belleza amada,
perdido entre mis propios ojos,
amado con mis propios labios...

Estás con otro cuerpo,
tienes otro nombre
pero mi amor te rebautiza, te sonríe,
te devuelve el misterio
que nunca he logrado descubrir de ti.

Otra mirada más y muero...
moriré otra vez,
con tu cuerpo,
con tus ojos,
con tu piel,
con tu ser entero
en mi propia mente...

Una vez te pedí que me quisieras...
no amarme, es imposible,
solo que me quisieras...
y recibí migajas de tu cariño
y una renuncia de mi parte...

Hoy tú, para mí, haz muerto,
arcángel Gabriel...

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