entregada sin medirte,
aceptando caminos insospechados,
renunciando a nuevas camaderías.
Querías vivir lozana
más tu juventud huyó
entre una niña mimada.
No te arrepientes para nada
sabes que esa vida te será pagada.
Sonríes ante la pequeña conciencia
que se transformó aquella
que ahora vaga silenciosa.
No puedes atarla ni evitarlo,
solo deja que camine silenciosa
entre tus pesares de
madre no tan madre.
A mi hermana...

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