sábado, 2 de junio de 2007

Paseo de niebla

Susurrando casi en silencio,
alzando los ojos, cielo gris y blanco,
con el cabello revuelto por el viento
y sus manos escondidas
entre la neblina de la nicotina.

Piel ceniza, de tanto humo
de calores atrasados,
de fríos nocturnos alados,
rebozando de nieves ardientes
calmando los suspiros
con palabras vagas.

Tantas veces vi su silueta,
dibujada entre hojas de otoño,
con lágrimas en el alma
y una sonrisa calmada.

Ayer observé tus lágrimas.
Ayer te conocí frágil, eterna,
impresionantemente vacía
y llena de tanto y de nada.

Ayer te vi en el banco,
con un cigarrillo en la mano,
con un papel en la otra,
y con lágrimas en las mejillas,
surcando tu piel adormecida.

Ayer descubrí, por un segundo
que aún eras humana...
y que estabas
humanamente sola...

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